ANTONIO QUINTANA
El cultivo de los olivares puede convertirse en una nueva alternativa agrícola para las medianías de Canarias. Así lo manifestaron el presidente de la Asociación Canaria del Olivo (Acoliva), Leo Marrero Martel, el alcalde, Antonio Morales, el director general de Agricultura, Guillermo Bueno, y el director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, Guillermo Díaz, en las III Jornadas del Olivar Ecológico en Canarias, que se celebran esta semana en Agüimes, con la participación de 100 personas.
"Queremos dinamizar el sector, formar al olivicultor de forma que pueda optimizar la producción y minimizar los problemas producidos por plagas y enfermedades", indicó Marrero. "Y, sobre todo, estamos enfocando el cultivo hacia un modelo de desarrollo sostenible, es decir, olivicultura ecológica o agricultura responsable", dijo.
El presidente de Acoliva indicó que es necesario un producto de calidad. "La agricultura en las medianías está muerta, y los olivos son plantas muy buenas, fácilmente adaptables al suelo y al clima y pueden revitalizar la agricultura", señaló, por su parte, el técnico de Santa Lucía, Manuel Pérez.
El Sureste cuenta con seis almazaras, que muestran el interés que está teniendo últimamente. Este año Agüimes se ha dotado de una nueva maquinaria que ha triplicado su capacidad de elaboración de aceite.
En la cosecha de 2004-2005 se recolectó 300.000 kilos en Gran Canaria. Según el presidente de Acoliva, aunque el cultivo del olivo está en desarrollo, sólo se recolecta un 20 %. El olivo es una de las actividades tradicionales en las medianías del Sureste. En Santa Lucía hay unos 12.000 olivos. Si se le suman los de la cuenca de San Bartolomé los olivares alcanzarían los 18.000. Lo sigue Agüimes, especialmente Temisas, con un total de 5.000 olivos, e Ingenio.