JESÚS MONTESDEOCA
El ministro de Fomento, José Blanco, habló ayer durante unos minutos con los vecinos de Ojos de Garza que están acampados frente a la Delegación del Gobierno y les aseguró que el Ejecutivo central está buscando una salida para la reubicación de las viviendas afectadas por la futura ampliación del aeropuerto de Gando.
El compromiso del ministro no convenció a los vecinos, que por boca de su portavoz, Margarita Alonso, insistió en que sólo aceptan la reubicación en Piletillas, a dos kilómetros del actual barrio de Ojos de Garza, y que no abandonarán la concentración hasta que no haya una respuesta en firme, que a su juicio pasa por trasladar el polvorín del Ministerio de Defensa a otro lugar.
Blanco se mojó por partida doble ante los vecinos, pues tuvo que cruzar un enorme charco para llegar a ellos y aguantar la llovizna que siguió a la tromba de agua que cayó a primera mañana sobre la capital grancanaria. Ante las quejas de los concentrados, el ministro les prometió que no van a perder sus casas.
"En la calle no van a estar porque van a tener las expropiaciones, las indemnizaciones, vamos a tratar de buscar la mejor salida dentro del diálogo", señaló Blanco. Ante la petición de los vecinos para que haga de mediador ante el Ministerio de Defensa, pues ellos aseguran que el polvorín de Piletillas "no hay nada", el ministro les pidió que sean comprensivos y esperen a la respuesta de Defensa, pues sus informes "son los que deben prevalecer".