M. J. MONZÓN
Costó, pero lo lograron. Bomberos y vecinos del pago de El Sao se mostraban jubilosos, después de concluir con triunfo la operación de rescate de la yegua Chenoa. Atrás quedaron las más de 20 horas empleadas en los intensos trabajos para poder sacar al animal del espinoso barranco en el que cayó.
Todo comenzó el pasado domingo, sobre las ocho de la mañana, cuando Víctor, un joven de Agaete, daba un paseo a caballo con unos amigos. Chenoa resbaló en el sendero y fue a caer en la ladera del barranco. En seguida se dio la voz de alarma, y vecinos y bomberos se movilizaron para rescatar a la yegua, que está preñada.
El domingo se hizo todo lo posible para rescatarla, pero los esfuerzos fueron baldíos, por la difícil orografía de la zona. Chenoa se fue deslizando por un cañaveral hasta llegar al fondo del barranco, donde pasó la noche. De madrugada, Manuel González, vecino del pago, se levantó, ya que no podía dormir pensando en el estado de la yegua, y la acompañó en el frío amanecer, hasta que a primera hora de la mañana de ayer otro retén de bomberos del parque galdense llegó hasta la zona, para proseguir con las tareas de rescate del equino.
Así, se decidió abrir un camino risco arriba limpiado cañas y maleza, y por la tarde, Chenoa pudo salir de su accidentado encierro para alegría de todos.