FERNANDO BETHENCOURT - SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA.
- Con qué objetivos nace esta asociación?
- Nosotros nos centraremos en ayudar a las mujeres que vienen en situación de reagrupación familiar, que chocan con la barrera del idioma y que desconocen el funcionamiento de la administración o sus derechos. Son mujeres que llegan a un país nuevo en el que desconocen cómo se hacen las cosas. Por eso trataremos de trabajar en su integración e intentar que vean las metas que pueden alcanzar.
- ¿Qué limitaciones se encuentran estas mujeres al llegar a Canarias?
- En muchos casos ellas necesitan de la ayuda constante por parte del marido o de alguna vecina por el desconocimiento del idioma. Nuestro propósito consiste sobre todo en enseñarles a defenderse por su cuenta en situaciones comunes como ir a un médico o acudir al Ayuntamiento a arreglar cualquier documento, y, de esta forma, poder salir del aislamiento que produce el refugio idiomático dentro de una comunidad.
- ¿Cuál es el grado de formación de estas mujeres?
- Al no conocer el idioma se les tacha de ignorantes o analfabetas y esto es algo que no es así. Son gente preparada y muy válida. En Marruecos hay mujeres ocupando altos cargos y su presencia en las universidades es superior a la de los hombres, por eso queremos que puedan ser más independientes, que sepan acceder a un puesto de trabajo y a un sueldo propio.
- ¿Supone el uso del velo un impedimento para el desarrollo de estas mujeres en Canarias?
- Actualmente, esto actúa como un condicionante en la inserción laboral, en el sentido de que usar el pañuelo impide por completo acceder a un puesto de trabajo, y en muchos casos ver las habilidades o cualidades de un trabajador o una persona. Normalmente o se les dice directamente que no lo pueden usar o se les descarta de la entrevista de trabajo. Esto es únicamente un prejuicio, ya que el pañuelo no afecta ni repercute en la vida laboral. En los centros educativos, por el contrario, el respeto es total. Los niños lo ven como algo normal.
- ¿Cómo ha sido la acogida por la comunidad magrebí?
- De momento hay mucha curiosidad con las iniciativas. Todo el mundo nos está recibiendo con las manos abiertas. Contamos con el apoyo de la Concejalía de Juventud y Cultura, que nos ha dado una sede y mucho apoyo. Por otro lado, la mujer árabe está deseando abrirse, siempre y cuando haya respeto por su cultura y religión.