A. J. F. - TELDE.
El presidente de la Fundación Yrichen, Jorge Hernández Duarte, quiso salir ayer al paso de las declaraciones efectuadas el lunes a este periódico por el ex concejal de Urbanismo, Guillermo Reyes (Ciuca), quien lo acusó de "tener montado su propio negocio" y de no transmitir con transparencia la situación de las cuentas de esta ONG.
Hernández tildó de "declaraciones compulsivas y carentes de pruebas que intentan empañar nuestro buen nombre y trabajo de 20 años cargados de sacrificio" estas afirmaciones, al tiempo que describió de "sorprendente el hecho de que una organización que gobernó este Ayuntamiento durante cuatro años levante este tipo de sospechas cuando la Concejalía de Servicios Sociales que regía nos seguía concediendo subvenciones, justificadas documentalmente en todo momento".
El también sacerdote expuso su malestar por "ser utilizados como cortina de humo. No entendemos que se nos quiera implicar, descalificándonos, mezclando personas y organizaciones que no tienen nada que ver en un batiburrillo incoherente que deseamos sea producto de falta de información más que del deseo malévolo de levantar una calumnia".
El representante de Yrichen insistió en que, en el caso de la sede que ocupan, "los únicos beneficiados son las personas con problemas de drogas y sus familiares, que son atendidos en un lugar digno, envidia sana de la mayoría de las organizaciones que trabajan en el sector".
"Para nosotros", subrayó Hernández, "es un privilegio poder trabajar aquí después de 13 años en los sótanos de la iglesia de La Pardilla, en locales prestados o en una casa alquilada cuando no nos quedó más remedio".