M.P. PÉREZ
Expertos en biología, medio ambiente, ecologistas y políticos coincidieron ayer en que el aumento de la importación de palmeras datileras del norte de África está haciendo desaparecer la especie canaria porque está provocando la entrada de plagas. Ésta es una de las cuestiones que se abordaron dentro del programa de la I Conferencia Internacional sobre Phoenix Canariensis, que se celebra hasta mañana en Vecindario y cuyo objetivo es establecer conclusiones y recomendaciones para trasladarlas a los responsables de la preservación de la palmera canaria.
Gerardo Mesa Noda, ex senador, ex presidente del Cabildo de Fuerteventura y ahora presidente de Cruz Roja en esa isla, comentó ayer que mientras las grandes avenidas de Los Ángeles, San Francisco y Niza están llenas de la especie canaria, en el Archipiélago se ha implantado la costumbre de comprar especies foráneas para decorar las calles y plazas. Además, culpó a los promotores y constructores de la moda de colocar en las nuevas urbanizaciones palmeras datileras sólo porque son más baratas que las canarias, puesto que asegura que la especie isleña es más "vistosa y frondosa".
El representante de la Asociación Talague, de Defensa de la Palmera Canaria, Eduardo Fránquiz, advirtió en este foro de que la palmera canaria está en vías de extinción, debido fundamentalmente a la que la importación ha supuesto la entrada de plagas como el picudo rojo.
En la misma línea, Silverio Matos, alcalde de Santa Lucia de Tirajana, pidió el esfuerzo de todos para impedir la importación de palmeras del norte de África. También abogó por una mayor coordinación entre la Unión Europea, el Gobierno de España, el regional, los municipios, la Universidad y, en general, todas las administraciones.