M. A. M.
El pregonero de las fiestas de la Concepción y de la Caña Dulce 2009 en Jinámar, Heriberto Zerpa, destacó anoche las transformaciones que ha sufrido el barrio y se refirió a las virtudes y cualidades que transmite la Virgen de la Inmaculada Concepción, como son la igualdad, la naturalidad, la misericordia, el amparo, la devoción y la alegría, entre otras.
Heriberto Zerpa, ante unas 200 personas, se refirió a aspectos históricos sobre el origen de Jinámar y la relación existente con la Virgen y con el cultivo de la caña dulce o caña de azúcar, además de realizar una llamada a la alegría y a la diversión de los asistentes durante las fiestas. Así, Zerpa recordó que el obispo Diego de Muros fue quien ordenó hace ya 504 años la devoción a la Santísima Virgen bajo el título de la Concepción. "La ermita existente en Jinámar data de 1522 y fue derruida y edificada en varias ocasiones. La imagen actual de la Virgen fue la que sustituyó en el siglo XVIII a la primitiva.
La anécdota respecto a la imagen actual es que el pelo de la virgen es natural, "donado por una feligresa vecina del barrio", evocó. A mediados del siglo XX el Valle de Jinámar continuó siendo un verdadero vergel, custodiado por jornaleros y campesinos del vecino caserío, donde los plátanos y tomates crecían entre cafetales, viñedos y cítricos, alrededor de un conjunto de edificios que recibe el nombre de la Casa de la Condesa.
Después, el pediatra Heriberto Zerpa señaló también que fue en la década de los años 70 cuando se inició el cambio en el Valle de Jinámar, ya que las parcelas pasaron a convertirse en solares donde se construyeron después los actuales edificios de viviendas.