Uno de los efectos colaterales que está teniendo el salpicón de casos judiciales, la imputación de funcionarios y concejales y la implicación de varias firmas comerciales en los proyectos urbanísticos que está revisando la Justicia es la reticencia de la clase empresarial a la hora de invertir en Telde. "Me consta que hay gente que se lo está pensando dos veces antes de venir con su dinero. Hay miedo a que, por un error administrativo o cualquier otro asunto, vean el nombre de sus compañías relacionados con investigaciones judiciales", asevera el presidente de la asociación Acosagre, Alberto González Bosa. Otra cuestión que le enerva es ver "que nos sigamos haciendo famosos en el mundo por asuntos relacionados con la corrupción. El otro día me llamaron desde Bolivia incluso para decirme que salíamos en una tele de allí". A J. F.