MARCOS ÁLVAREZ MORICE
La demostración de cómo se sembraba, se araba, se ordeñaba, se lavaba en la acequia o se aprovechaba todo del cochino fueron algunas de las actividades realizadas en la VI Jornadas de ambientación, conservación y rescate del patrimonio rural desarrolladas en la zona recreativa El Ratiño, en Ingenio. El día se convirtió así en un recuerdo y reivindicación de las tareas agrícolas tradicionales
La finalidad de esta iniciativa era que los más pequeños conocieran cómo eran las tareas más comunes en la vida rural de Ingenio, no hace mucho tiempo atrás. Además, el objetivo era que todos no las olviden.
La comida y las degustaciones no faltaron, en absoluto, entre las más de 200 personas que acudieron a este encuentro. El arroz con leche, las tortillas o los mantecados se repartieron entre los asistentes. Asimismo, se repartieron las castañas asadas que un vecino del municipio tenía en su finca y que aportó a la fiesta. En relación a las demostraciones, el público pudo seguir cómo se ordeñaban dos vacas y seis cabras, además de la siembra mediante un arado de la tierra con yunta de vaca y de la trilla con caballos.
Tampoco faltó una muestra de siete cochinos negros canarios, como del serón, aquel utensilio tan común en la vida rural de medianías, formado por dos bolsas de palma unidas con una tranca y en las que se llevaban los cochinos, que asomaban sus caras en las bolsas.
Finalmente, en la cita agrícola y ganadera hubo también una demostración de calado y de elaboración de jabones.