|
|
|
HEMEROTECA » |
|
J. J. J.
"Llegamos a ti más fuertes, con más disciplina, con más valor"... La basílica de Teror vivió ayer al mediodía el final de la misión que la Compañía de Fusiles del Regimiento Canarias 50 y una sección de Zapadores del Batallón XV, compuesta por 160 militares, ha ejecutado durante los últimos cinco meses en Herat, Afganistán, para dar cobertura de seguridad a las elecciones generales y provinciales del conflictivo país asiático.
La campaña se inició de alguna manera en la villa de Teror el pasado mes de julio, cuando la unidad que emprendía el viaje pasaba horas antes por delante de la imagen de la Virgen del Pino para pedirle "protección y amparo". A la vista del cumplimiento por parte de la patrona la tropa repitió gira para rendirle un sentido agradecimiento.
Eran las doce y tres minutos de la mañana de ayer cuando en el interior de la iglesia y tras ser recibidos por el alcalde de la villa, Juan de Dios Ramos Quintana, el capellán de la compañía recordaba el nombre de Cristo Ancor Cabello Santana, el cabo grancanario del Regimiento de Infantería Ligera Soria 9 fallecido el pasado 8 de octubre por una mina anticarro. Una falta que ha dejado una profunda huella en sus compañeros, pues era conocido por muchos y hoy es referente de coraje y también de la peligrosidad de un encargo que todos ejecutaron estos meses en la misma ciudad de Herat que vio morir a Cabello.
Momentos antes, el teniente coronel Jesús Lanza resaltaba en la plaza principal de la villa la importancia del objetivo encomendado por la OTAN y subrayaba las duras condiciones en las que tuvo que trabajar una compañía que acudía por segunda vez al mismo destino tras su estreno en Asia en los años 2007 y 2008. Además, la segunda vuelta de las presidenciales, que no se celebró por la retirada del candidato Abdullah Abdullah tras denunciar irregularidades, alimentó aún más la incertidumbre al demorarse el regreso del Regimiento.
El capitán José Alberto Gallego López, autor de un potente discurso ofrecido en el interior del templo, aseguraba luego bastante seguro de las fuerzas que guarda que "nos tienen miedo, porque se ve a distancia que somos muy buenos". Pero no era precisamente eso lo que destacaba Gallego de su resumen allá. El capitán, con mucho, prefería incidir en el vínculo que se creó con la población por la asistencia sanitaria que prestaban en unos pueblos que no tenían la más mínima cobertura médica, lo que creó, explica, "una excelente relación con los afganos".
Tras la ceremonia, en la que cada uno de los soldados subió al camarín a dar personalmente las gracias a la patrona, entraba otra tropa, esta de turistas. Allí estaba el danés Alex Kagan, privado como el que más, festejando el regreso con un heroes, welcome home.
|
|
|
|
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| PROMOCIONES CONÓZCANOS: CONTACTO | LA PROVINCIA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
| |||||||