ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
El ex titular del Registro de la Propiedad número 1 de Telde Adolfo Calandria afirmó ayer ante la jueza que investiga el caso Calero que su trabajo en la inscripción de unas escrituras relacionadas con el desarrollo de un solar en aquel barrio fue "regular y ajustada a derecho".
Calandria compareció este jueves ante la magistrada María Belén Pérez imputado por la presunta comisión de los delitos de falsificación documental y prevaricación, si bien a lo largo de su declaración negó haber cometido acto ilícito alguno. El ex registrador reconoció que fue él quien inscribió la escritura que elevó a público el proyecto de reparcelación del Calero, una iniciativa por la que Miguel Ángel Rodríguez, dueño de otros terrenos aledaños, se iba a quedar fuera del desarrollo de los terrenos y, encima, perdiendo parte de su casa.
Calandria señaló que desconocía este detalle y que la documentación que se le presentó sólo hablaba de un único titular, el promotor y constructor Félix Machín. En esta misma línea, argumentó que su función "no es la de registrar planos, sino escrituras", y que tampoco era competencia suya comprobar que lo que se le indicaba en los papeles era lo que existía sobre el terreno.
El empleado apuntó que encargó al arquitecto Jesús Álvarez -redactor del PGO de 2002, también imputado- un informe sobre un exceso de aprovechamientos en el solar a instancias de Machín, y descartó que el expediente se tramitase de forma ilegal en el registro aprovechando la relación de parentesco con su hermano. El último en declarar fue el funcionario Emilio Hernández, quien avaló el proyecto de urbanización del solar en el que se iban a hacer 76 viviendas. La jueza le acusa de prevaricar, pero este recordó que en la tramitación del documento había advertido por escrito que existía una irregularidad: no se había cedido parte del solar para construir un vial.