FERNANDO BETHENCOURT
Este es nuestro último esfuerzo, terminaré este año y aguantaré la mitad del que viene a ver cómo va la cosa. Si no se endereza este barco lo dejo para buscar uno en el que el capitán me mande a mí". Una mezcla de ternura y necesidad invade la mirada de Antonio, cuando en su quesería y ganadería del Lomo de Maspalomas, a la orden del silbo y el bufido, observa a los baifos correr con apenas unas semanas de vida.
Después de 17 años dedicados en cuerpo y alma al cuidado de las cabras y a la elaboración de quesos, los hermanos Pedro y Antonio Guedes, venden estas navidades mil baifos de su explotación de 2.000 cabras de raza canaria en busca de alivio a la difícil situación económica que atraviesa el sector.
Los cabritos se venden para las fiestas de Navidad y fin de año, a mayoristas, supermercados y particulares. "Sólo tienen que encargarlo y se lo llevan, eso sí, pasando por el matadero, porque aquí no se mata nada", afirma Antonio.
El precio en esta finca ronda los 12 euros el kilo, pero si los compradores ofrecen diez euros, se lo llevan, y por 50 tienen el cabrito entero. "Este año es el último que voy a criar porque de la forma en que está el sector no se puede tener animales", asegura el quesero, que explica que la crisis, la política de precios y la falta de subvenciones está generando pérdidas.
Antonio Guedes señala que con la crisis no se aprecia si un producto es bueno, artesanal o de calidad, lo único que importa es el coste. "No se está pagando lo que verdaderamente es un producto artesano cuyo sabor y elaboración nada tiene que ver con las grandes industrias". Apostar por una política de precios más acorde con los gastos y que se distinga en el etiquetado si el queso es elaborado de una forma artesana o de manera industrial, son dos propuestas de este ganadero.
Quesos Merceditas es una de las queserías más importantes de San Bartolomé de Tirajana. Su queso de gofio presentado en el concurso de la World Cheese Awards se alzó con la medalla de bronce. "Nos daría mucha pena dejar un mundo que nos gusta y, cuya empresa, de la que hemos vivido durante años, inició mi madre Mercedes. Pero no podremos seguir con esto mucho más tiempo", concluye. "Si esto sigue así, tendremos que ir a buscar trabajo donde sea para tener un sueldo y disfrutar de la familia.