J. J. J.
Amanda Lindberg, de 19 años, natural de Luleå, Suecia, estudiante de esteticién y flamante Lucía Sueca 2009 ya está aquí, haciendo el redondo número 45 de las Lucías que arriban a Gran Canaria, gracias a una original ocurrencia del capitán Musber, de la Marina Mercante, y el fallecido Vicente Sánchez-Araña, fundador del museo Castillo de la Fortaleza, investigador y ex alcalde de Santa Lucía de Tirajana.
Dice la leyenda que corría el año 1964 cuando el marino sueco Musber, que de una simple escala hizo temporada en El Monte donde se instaló en una casa con su alpendre y todo, llegó de gira exploratoria un 13 de diciembre a Santa Lucía de Tirajana. Mosca el hombre por encontrarse los veredos cerrados preguntó a un guardia de la localidad, el sargento Chano, que qué era aquello en día laborable. Chano, al que Dios tenga en su gloria, le explicó a aquel lobo de mar anclado en tierra que ese día era festivo, exactamente igual que ocurría en Suecia con su Santa Lucía.
El sargento Chano, observando con agudeza el asombro del foráneo ante tan agradable carambola, remitió a Musber al castillo de Sánchez-Araña para recabar más explicaciones, causando tan buena miga que allí se estuvo el hombre por espacio de tres días con sus dos noches. "No salió de allí", recuerda su hijo Tomás Sánchez-Araña con cierto añurgamiento recordando el episodio.
Como consecuencia de ese asunto se acordó el hermanamiento que trae año tras año a la miss sueca. No obstante, la balanza arroja un resultado negativo de 45 suecas llegadas a la isla por sólo tres canarias enviadas a Suecia, déficit que Tomás pretende romper este año enviando a Nira Rosa Castro López, la Lucía 2009 de nuestra Santa Lucía de Tirajana.