JESÚS MONTESDEOCA
El Cabildo de Gran Canaria afronta el nuevo año con la certeza de que será "aún más duro" que este 2009 que acaba, según señaló ayer el presidente de la corporación, José Miguel Pérez, quien auguró que habrá una reducción de ingresos en torno al 30% respecto a este ejercicio, en cifras similares a las que había en los años 1999 ó 2000. Esa falta de ingresos obligará a priorizar algunas políticas, como la inversión pública y los servicios sociales, y a dejar sobre la mesa otros muchos proyectos.
Pérez pintó este negro panorama en el tradicional brindis de Navidad con los representantes de los medios de comunicación, que se celebró este año en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) al cumplirse los veinte años de su creación. El presidente aseguró que los administraciones públicas van a tardar más tiempo en salir de la crisis económica que las empresas privadas, y en concreto los cabildos insulares, pues al carecer de impuestos propios dependen de las transferencias del Estado y de la Comunidad Autónoma , que se van a reducir de forma drástica en 2010.
No obstante, Pérez defendió el papel de la institución y dijo que "el proyecto autonomista de Canarias pasa por los cabildos, pues son los que pueden llevar las actuaciones políticas hasta el último rincón del Archipiélago". Pese a esas dificultades, animó a los grupos políticos y a los medios de comunicación a poner su grano de arena ante la crisis.