ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
Mano dura contra el mejor amigo del hombre. El Ayuntamiento de Telde no está dispuesto a que los paseos marítimos del municipio y las calles del casco y los barrios sigan convertidos en un auténtico estercolero por obra y gracia de la falta de urbanidad de determinados propietarios de perros.
Para ello, la Concejalía de Seguridad del consistorio ha iniciado una campaña para lograr que se aplique a rajatabla la ordenanza reguladora de la tenencia y protección de animales, poniendo especial énfasis en controlar la circulación de los perros por las vías públicas, los jardines y los paseos. La consecuencia más inmediata de ello ha sido que en las últimas dos semanas los policías locales han impuesto más de 40 denuncias por infracciones de esta norma. Las más numerosas, según fuentes de la institución local, el 'mirar para otro lado' cuando el perro deja deposita sus heces de distinta forma, color y textura sobre los paseos marítimos y estas se quedan ahí, el no llevarlos sujetos con una correa e incluso el no disponer de bozal cuando se trata de un animal potencialmente peligroso.
Este plan de choque, que prevé sanciones que oscilan entre los 180 euros de las faltas leves y los 15.025 de las muy graves, arrancó de forma discreta en verano con la Unidad de Playas de la Policía, pero ahora se ha extendido al resto de la localidad y se ha reforzado. De otro lado, la Concejalía de Seguridad ha iniciado ya en La Garita la colocación de cámaras para controlar el tráfico y ya tramita ante la DGT la merma de puntos en aquellas multas de tráfico que así lo exigen.