ANTONIO QUINTANA
Más de 20.000 personas participaron ayer en la tradicional romería de la Virgen del Rosario, un enaltecimiento a las raíces populares canarias y a la tradición, que representa el broche de oro a las fiestas patronales de Santa Lucía y Los Labradores. Después de la eucaristía solemne, presidida por el párroco Juan Ormazábal y animada por el grupo Naife de El Calero de Telde, la imagen del Rosario inició una lenta marcha por la calle principal del casco histórico.
Diecisiete carrozas de los barrios del casco de Santa Lucía, Tunte y Vecindario, participaron en la romería acompañadas por agrupaciones folclóricas o parrandas que se sumaron a la comitiva. En la última y masiva fiesta popular de Gran Canaria, los colectivos y asociaciones de vecinos que organizaron las carretas compartían con los romeros llegados de todos los rincones de la Isla mejunjes, refrescos, ron, aceitunas, mantecados, pellas de gofio, sardinas asadas o el pan de leña entre la música y el jolgorio de las parrandas.
El comienzo de la popular romería se inició a las 13.15 horas, casi a la hora prevista, con la imagen de la Virgen del Rosario, portada sobre una carreta tirada por una yunta de bueyes, finalizando el trayecto en torno a las 15.00 horas, aunque el desfile terminó una hora después. En cualquier caso, muchos jóvenes ataviados de canarios siguieron llegando al pueblo para sumarse al resto de los actos de la fiesta.
También el presidente de la Comisión de Fiestas, Francisco García, valoró positivamente tanto la participación como el comportamiento de los romeros y visitantes, 3.000 de los cuales pernoctaron en el pueblo. "Se ha notado que la gente se ha divertido y ha tomado menos alcohol que en años anteriores, produciéndose menos intervención de ambulancias y médico de guardia del centro de salud", añadió.
Sin embargo, aunque la fiesta fue masiva, la romería de Los Labradores ayer registró menos participantes que el año pasado, donde la cifra estimada fue de 25.000 personas. "Quizá la crisis o el temor a mal tiempo con lluvia están detrás de la disminución de asistentes", apuntó Francisco García. En cualquier caso, la fiesta de ayer fue más tranquila que la de 2008, según el pregonero Margarito Ramírez. "El tiempo fresco ha ayudado y la romería ha sido más rápida que otros años ante el temor a la lluvia", comentó.