J. J. J.
El presidente del Cabildo, José Miguel Pérez, anunció ayer en Tasarte (La Aldea), durante su visita a los damnificados por la avalancha de tierra y agua que arrasó el pasado lunes a una decena de casas del barrio, que el Cabildo de Gran Canaria celebrará hoy un Consejo de Gobierno extraordinario para analizar el alcance de los daños y establecer, si se acuerda su aprobación, las ayudas que podrían recibir los afectados.
Acompañado del alcalde de la localidad, Tomás Pérez, el presidente de la corporación insular destacó la "enorme suerte, dentro de la desgracia" de no tener que lamentar víctimas mortales, dadas las dimensiones de una catástrofe que se saldó con un único vecino herido en las piernas, Ramón Segura, de 60 años, que fue trasladado al hospital universitario Doctor Negrín. Además, Pérez iba a informar a la Delegación del Gobierno sobre el estado de la situación para acordar medidas conjuntas.
Tomás Pérez también convocaba un pleno en el Ayuntamiento para hoy, a la espera de que los arquitectos terminaran sus informes. Alcantarillado, abasto, electricidad, iluminación, teléfono, todo quedaba inoperativo en El Palillo, donde la avalancha destrozó una carpintería y dejó inutilizada otra, además de dejar no menos de 13 viviendas con serios desperfectos y otros tantos vehículos.
Un poco más abajo, en El Canónigo, la riada se llevaba por delante parte de una finca, además de varios perros y ovejas. Los caminos, desde El Llano a este último punto quedaron totalmente anegados de barro, con piedras de varias toneladas que entraban por los garajes, las primeras plantas y algunos locales.
Una oficina instalada por la Policía Local en la asociación vecinal recibía los informes de los damnificados, mientras decenas de operarios, unos del Cabildo y otros del Ayuntamiento trataban de despejar la zona, con el objetivo de garantizar la seguridad en el perímetro y abrir la calle principal, que estará operativa mañana jueves.