ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
TELDE
Llevaba varios años aparcada y ahora le ha vuelto a llegar su momento. La Consejería de Obras Públicas del Gobierno canario ha decidido dar un nuevo impulso a proyecto de construcción de la autovía tangencial a Telde, una infraestructura prevista inicialmente con seis carriles y que, con diez kilómetros de longitud y varios túneles y viaductos, estaba llamada a solventar los problemas de saturación de la GC-1 enlazando la zona de Jinámar -donde arranca la circunvalación a la capital en su extremo sur- con Carrizal, ya en Ingenio.
El equipamiento en cuestión se enfrentó a un fuerte rechazo social en 2004 debido a la dureza de su trazado y al hecho de que arrasaba con una gran cantidad de viviendas, fincas y al menos 800.000 metros cuadrados de suelo rústico. Posteriormente, y junto a las reticencias del consistorio de Telde, fue tumbado por una sentencia del TSJC que echó por tierra esta y otra serie de intervenciones previstas en el Plan Insular de Ordenación.
Ahora, el Ejecutivo ha sacado a "participación pública" el avance del Plan Territorial Especial que dará cobijo a la carretera, lo que supone iniciar de nuevo todo el expediente al objeto de recibir sugerencias. Con suerte, el proyecto definitivo del trazado estaría aprobado en 2012 o 2013 tras una nueva ronda de contactos con los municipios afectados. Por lo pronto, el grupo ecologista Turcón anunció ayer que volverá a movilizarse en su contra "porque la vía no se justifica desde el punto de vista técnico".