ACN PRESS
La tromba de agua que cayó a última hora de la tarde de ayer en la parte alta de La Aldea provocó numerosos desprendimientos y una avalancha de toneladas de piedras y tierra sobre el barrio de Tasarte, provocando un herido, decenas de viviendas afectadas y al menos cuatro vehículos arrastrados barranco abajo.
El alcalde de La Aldea de San Nicolás, Tomás Pérez, se ha desplazado hoy hasta Tasarte para evaluar los daños. Allí mismo se ha montado una improvisada oficina de atención a los damnificados y se espera que en las próximas horas acuda algún responsable del Cabildo de Gran Canaria.
"Esto ha sido una tromba impresionante, algo nunca visto en esta zona. Hay un socavón impresionante en el barranco que muestra que por aquí ha tenido que bajar muchísima agua", asegura Pérez. Los primeros problemas se manifestaron ayer con el corte de varias carreteras por los desprendimientos, en concreto en la carretera que une a Mogán con La Aldea a la altura de Tauro, en la que hoy trabaja maquinaria pesada para intentar reabrirla, y en los accesos a Tasarte y Tasartico, que quedaron incomunicados durante seis horas.
Desde primera hora de la mañana, el propio alcalde telefoneó a Presidencia del Cabildo de Gran Canaria para trasladarle la situación creada en Tasarte. La intención del Ayuntamiento es prestar toda la ayuda que pueda a las personas afectadas, pero también confía en contar con el apoyo de la Corporación insular.
Por otra parte, la única persona herida, un joven con una fractura en una pierna, evoluciona de forma favorable.