DELIA JIMÉNEZ
Los vecinos de los barrios teldenses de San José de Las Longueras, La Herradura y Montaña Las Palmas vieron ayer cumplida una histórica reivindicación con la inauguración del proyecto de ampliación de la carretera que conduce desde la zona alta del municipio de Telde hasta Valsequillo. El nuevo trazado de la GC-41 persigue, como objetivos primordial, garantizar la seguridad del tráfico rodado en este tramo. La carretera que conduce desde Telde a Valsequillo, a su paso por los barrios de la parte alta, destaca como el punto viario dependiente del Cabildo de Gran Canaria con un mayor tránsito, contabilizándose 13.000 vehículos diarios.
Ana Hernández, vecina del barrio San José de Las Longueras, estaba ayer que no cabía en su gozo. "Por fin tenemos una carretera digna que llevábamos reivindicando desde hace quince años. El anterior tramo era tan inseguro que, incluso, mi hija sufrió un accidente". En la misma línea se pronuncian Juan Manuel Sánchez y Juan Francisco González, vecinos de la zona desde hace cincuenta años, quienes matizan que "los antiguos eucaliptos que había en la carretera suponían un peligro para los automovilistas".
Una de las vecinas de la zona de La Herradura Baja, que prefirió no identificarse, expresó directamente su queja por el hecho de que la antigua salida del barrio hacia la carretera principal había quedado clausurada. Esta circunstancia provoca que a partir de ahora los vecinos afectados tengan que dar un rodeo de un kilómetro hasta acceder a la vía que conduce directamente a los municipios de Telde y Valsequillo.
El ingeniero y director de la obra, Juan Alberto Domínguez, argumentó que el cierre del referido acceso había sido "inevitable" ante los numerosos accidentes que se producían en ese sitio. Precisamente, aparecía como un punto negro contabilizándose en él en 2008 una decena de siniestros.