JESÚS MONTESDEOCA.
Conducir un taxi no consiste sólo en recoger, cobrar y dejar pasajeros. Y menos en una ciudad turística como Las Palmas de Gran Canaria. Hay que cuidar la imagen. Para ello, el Cabildo de Gran Canaria y la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi (ATAT) han impartido un curso a un total de 76 asalariados, que se pondrán detrás del volante con una preparación básica en cinco áreas: Inglés; Historia, cultura, costumbres y callejero de la ciudad; Marco legal y situación actual del sector; Atención al cliente; Gestión de licencia de vehículos y periféricos.
Los diplomas fueron entregados ayer por el vicepresidente y consejero de Desarrollo Económico, Obras Públicas y Transportes del Cabildo de Gran Canaria, Román Rodríguez, que estuvo acompañado por el director general de Transportes, Rafael Pedrero, y por el presidente de ATAT, José Luzardo.
Los cursos se financiaron a través de sendos convenios entre el Cabildo y la patronal del sector del transporte para la renovación de la flota, mejoras técnicas y formación de los profesionales. El proyecto tiene un presupuesto total de 2.074.184 euros para 2009 y 2010. De esa cantidad, ATAT ha recibido 55.000 euros para formación y 404.400 euros para inversión en la flota. Tanto Román Rodríguez como José Luzardo recordaron que el paro en el sector "es alarmante", lo que no evita que desempleados de otras profesiones busquen un empleo de taxista. Estos cursos ofrecen una oportunidad.