A. J. F. / TELDE
Eduardo M. fue uno de los primeros en abandonar ayer el juzgado de Telde. "Como me nombró uno de ellos [refiriéndose a uno de los menores] van y me detienen. Me parece una injusticia", acertaba a decir tras abrazar a los suyos y recalcar que terminó pasando la noche en las dependencias que la Guardia Civil tiene en Arguineguín. "En su momento ya tuve un juicio con uno de ellos y lo gané, pero el problema de esta gente es que se dedican a robar", recalcaba. "No fuimos nosotros, pero no quiero decir nada más porque igual me meten de nuevo para adentro", fue lo único que acertó a decir otro imputado tras ser interpelado por lo que ocurrió el domingo. "Yo estaba en casa con mi hijo de un año en brazos y es mentira que fuéramos a por ellos", reseñó el tercero.
Otro de los jóvenes, soldado profesional, se marchó en un furgón de la Policía Militar en cuanto quedó libre. Roque Ramírez, por su parte, subrayó las "contradicciones" en las que, a su juicio, habían incurrido las personas que los denunciaron. "La forma en la que nos detuvieron hizo que pareciéramos etarras. A algunas de nuestras casas llegaron hasta 5 ó 6 guardias civiles. Yo estaba a punto de salir de la mía para llevar a mi hijo de 16 meses al médico. No es plan lo que se ha hecho con nosotros. Eso sí, el trato que recibí en el cuartel fue correcto", añadía para añadirle un toque de distensión al asunto. La mayoría de ellos avanzaba su propósito de interponer una denuncia por falso testimonio contra quienes los han señalado. "Y es que bajamos como 200 personas a defender lo nuestro y cogieron a 8 como perros", remató otra vecina.