EFE - MOGÁN.
El pleno extraordinario del Ayuntamiento de Mogán ha aprobado definitivamente el presupuesto general para este año, que asciende a 28.218.000 euros.
Esta cantidad supone un descenso del 2,89% con respecto al presupuesto de 2009, año en el que las cuentas municipales ascendieron a los 29.058.000 euros.
El presupuesto municipal para 2010 mantiene los ingresos en política solidaria y social, la mejora de los servicios, las infraestructuras y equipamientos del municipio, la conservación y mejora de la estructura viaria y el mantenimiento de las actuaciones en colegios públicos.
Así mismo, integra las zonas verdes, el mobiliario urbano y playas, además de la contención en las retribuciones del personal al servicio del ayuntamiento y la congelación de los sueldos de altos cargos y personal eventual por segundo año consecutivo.
En el capítulo de gastos, los más reseñables son los referentes a personal, que representan el 46,63% del total del presupuesto, con una reducción del 2,74% con respecto a 2009, y los destinados a bienes corrientes y servicios, que se sitúan en 12.344.636,37 euros, lo que supone un 1,32% menos que el año anterior.
Por su parte, el capítulo de inversiones reales es el que mayor recorte presupuestario ha sufrido, con un descenso del 25,40%.
El Ayuntamiento de Mogán gestionará durante este año varias actuaciones en el municipio con fondos provenientes de otras administraciones.
Entre ellas, destacan las obras del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, por un importe de 2.204.417 euros, y el Plan Insular de Cooperación a las Obras y Servicios de Competencia Municipal para el año 2010, con una inversión total de 231.520,50 euros.
Así mismo, gestionará las actuaciones de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias destinadas a la mejora de las infraestructuras de las zonas turísticas de Mogán.
En el capítulo de ingresos se mantienen los ingresos por impuestos que gravan el capital y los referentes a otros impuestos indirectos.
Además, se producirá un estancamiento en la generación de ingresos que afectará principalmente al Impuesto sobre el Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana y al Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras, debido al descenso de la actividad económica en el municipio.