ANTONIO QUINTANA
La cadena alemana de distribución Lidl culminó ayer con éxito su implantación en Gran Canaria con las aperturas de las tiendas de Carrizal y Vecindario. "La expectativa y la acogida está siendo igual de buena como las otras aperturas", según expresó el director general José Suárez Ordoño. Los numerosos clientes acogieron con satisfacción las económicas ofertas de esta multinacional.
Canarios, mallorquines, latinoamericanos, africanos, alemanes e italianos entrevistados manifestaron que no quisieron perderse la inauguración de los nuevos centros para ver y comprar a buenos precios. "La relación de calidad y precios es muy buena en estos momentos de crisis", coincidieron.
"El que esté más cerca del Sur y el que haya en el municipio personas de un centenar de nacionalidades hace que vengan a Vecindario personas de distintos países", así lo expresó el gerente de Inmuebles Expansión de Canarias, Alberto Lavín . "Somos un supermercado para todo el mundo y estamos contentos de que vengan de todas las nacionalidades", añadió.
También José Suárez Ordoño, indicó que la tienda de Carrizal se inició con una cola de 200 personas. Aunque a las 9.30 horas ya no había gente esperando "la tienda está llena a reventar". "En las últimas aperturas, la gente ha estado esperando mucho tiempo fuera, que lógicamente no es lo que queremos. El personal ha hecho un esfuerzo grandísimo a la hora de sacar la cola adelante y estamos muy contentos", añadió.