M. REYES
El Juzgado de lo Penal 6 de la capital grancanaria ha absuelto al vecino de Santa Lucía que fue enjuiciado a finales del año pasado por llamar a una operadora del Centro de Coordinación y Emergencias (112) para pedir "un millón de pesetas" a cambio de Yeremi Vargas. La llamada se realizó el 16 de marzo de 2007, apenas seis días después de la desaparición del niño en Vecindario, pero el juez considera que la acción de José Miguel Pérez Fulgencio no es constitutiva del delito de extorsión por el que ha sido juzgado.
El magistrado considera probado que la llamada se produjo, incluso tacha el comportamiento de Pérez Fulgencio de "reprobable en el orden ético y social", pues su actuación fue "vil, deleznable y cruel". El propio acusado admitió su fechoría en la vista oral. "Quiero un millón de pesetas por Yeremi", reconoció ante la autoridad judicial. Luego añadió que se trataba de una "broma" para tratar de "atenuar la gravedad de su comportamiento", según recoge la sentencia.
El menor sigue en paradero desconocido y el sufrimiento de sus padres persiste. De hecho, tanto Ithaisa Suárez Santana como su ex pareja declararon en el juicio. Ambos reclamaban a través de su abogado ocho meses de prisión, al tiempo que el fiscal solicitó la absolución, entre otros motivos porque el delito de extorsión requiere violencia o intimidación y el acusado ni siquiera contactó con los progenitores. El niño tenía siete años cuando desapareció mientras jugaba en una explanada de Vecindario.
José Pérez Fulgencio, de 31 años, tiene antecedentes penales. Arrastra tres condenas por sendos robos con fuerza. Ahora ha quedado demostrado que llamó desde su móvil para pedir un falso rescate por Yeremi, pero esa acción no es merecedora de reproche penal alguno.