M. P. P.
La Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Telde estudia si cabe declarar en ruinas las naves de la fábrica de colchones de Incapol en Cruz de La Gallina que resultaron incendiadas el pasado sábado. Los técnicos del departamento urbanístico han estado analizando las condiciones en las que quedaron las instalaciones de esta industria para determinar si se puede declarar en ruinas el edificio de esta empresa.
El fuego dejó completamente destruidos unos 2.000 metros cuadrados de la planta en la que se fabricaba la goma espuma, mientras que cerca de otros 3.000 metros cuadrados, donde se ubican las oficinas y se tapizaban los colchones, quedaron intactos aparentemente.
Con todo, serán los técnicos los que determinen si finalmente el edificio de Incapol se declara en ruinas, calificación que daría vía libre a su propietario, Antonio Castro, para demoler la fábrica. Aunque la normativa plantea que se miren las posibilidades de rehabilitación del inmueble antes que su desaparición, siempre va a prevalecer el estado en que quedó la construcción.
A todos los efectos, la actividad quedó paralizada en Incapol con el fuego y una treintena de trabajadores han perdido su empleo de la noche a la mañana. Hoy la plantilla mantendrá una reunión con asesores de UGT a fin de aclarar en qué situación laboral van a quedar. Si bien la dirección les informó que una vez que reconstruyan lo quemado les volverá a contratar, este compromiso se puede prolongar si finalmente las instalaciones se deben demoler. Algunos de los empleados trabajaban en la fábrica de colchones de Incapol desde los comienzos y según apuntaban ayer nunca imaginaron que se iban a quedar sin puesto de trabajo de esta forma.