A. QUINTANA
Tanto los abuelos de Yeremi, José Suárez y Mima Santana, como su madre, Ithaisa, manifestaron ayer que no tienen nada que pedir a la Guardia Civil, a la Policía Local o al Ayuntamiento. "Estamos contentos con el trabajo que hacen los cuerpos de seguridad, porque estamos convencidos de que son profesionales y que son receptivos", señaló ayer José Suárez.
"Estamos muy acompañados por los cuerpos de seguridad y no descartamos que en un futuro, si el niño no aparece, puedan usarse otros medios", comentaron Ithaisa y José Suárez. En varias ocasiones la familia de Yeremi le ha comunicado a la Guardia Civil la conveniencia de dar una recompensa a quien dé una pista por su paradero, o la realización de una foto robot, ya que han pasado tres años de su desaparición en el barrio santaluceño de Los Llanos.
"Pero todavía no hay nada concreto. Mientras haya líneas para trabajar, no es necesaria ni la recompensa ni una foto robot de Yeremi. En un futuro puede ser que sea necesario algún tipo de recompensa o actualizar la imagen del niño", apuntaron Ithaisa y su padre.
La búsqueda de Yeremi no ha cesado desde el mismo momento que su familia denunció su desaparición, apenas dos horas después de no encontrarlo en los alrededores de su domicilio. Todas las fuerzas y cuerpos de seguridad y miles de voluntarios se empeñaron en rastrear invernaderos, fincas, barrancos y hasta 500 pozos.
El pasado mes la Guardia Civil y la Policía Local realizaron una actuación conjunta ante una sospecha. Además, la búsqueda la ha asumido también la agencia internacional Interpol.
El abuelo de Yeremi, José Suárez, ha rastreado con su quad fincas y barrancos de La Aldea, Mogán, Tasarte, Tasartico y Soria. La última búsqueda la hizo el lunes, convencido de que el menor terminará apareciendo.