JUANJO JIMÉNEZ
Se dora la carne en una sartén y luego en un caldero se hace un refrito de cebolla, pimiento, ajo, tomillo, laurel, azafrán, sal y vino blanco. Se incorpora el sofrito cuando esté bien pochadito en un caldero y se mete la carne pasada por la sartén, agua y hora y media o más según los años que tenía el cabrito". Y punto.
Eduvigis Santana, medio siglo dando cabra en el restaurante Balcón de Zamora, está compinchada con otros cinco locales de Valleseco para dar, durante una semana, el mismo menú al mismo precio, en la que, obviamente, se llama III Semana de la Carne de Cabra.
Quien quiera cabra no tiene excusa hasta el domingo, día que se remata el menú con un acreditado mercadillo agrícola, para degustarla en el citado restaurante, y en el de Valleseco, Los Arcos de La Laguna, La Herradura, Rinconcito Canario y también arriba, en Lanzarote, donde Los Rubios. Y además de variadas formas, de la novedosa paella, a 6 euros, hasta en croqueta, por 7 euros, sin olvidar el cabrito en adobo, 12 euros, la cabra en salsa, 7 euros, y cómo no, el queso de cabra, a 6 euros.
La idea, apoyada por el Ayuntamiento de Valleseco, no ha caído en saco roto. "Antes la preparaba para celebraciones, pero desde hace tres años es fijo", presume Eduvigis con su delantal de cocinera ofreciendo una croqueta (y que está de muerte).