|
|
|
HEMEROTECA » |
|
JESÚS MONTESDEOCA Casi un año después de aquella sentencia, los niveles de ruido no sólo no han descendido, sino que han aumentado y en los fines de semana se miden cifras entre los 70 y 80 decibelios. Así lo aseguran los directores de los hoteles Maritim, Roland Christ, y Jardín del Atlántico, Antonio Delgado Dieppa, que han presentado centenares de denuncias y quejas ante la Policía Local, el Ayuntamiento, el Cabildo, la Delegación del Gobierno central y el Ejecutivo regional. "Ahora estamos mucho peor que el año pasado", coinciden ambos empresarios.
El bullicio que procede de discotecas, disco pubs con música al aire libre, vehículos tuneados y reuniones de jóvenes para hacer botellón obliga a los hoteles a condenar las habitaciones orientadas a los centros comerciales Kasbah, Metro, Águila Roja y Yumbo Centrum. Aparte de la pérdida de plazas, los alojamientos más cercanos a los puntos negros del ruido ven como muchos clientes piden ser trasladados a otro hoteles tras la primera noche sin poder dormir.
"Si el Ayuntamiento no pone una solución muchos hoteles se verán obligados a cerrar la mitad de sus instalaciones o directamente a cerrar todo el negocio", señala Roland Christ, quien recuerda que AENA se vio obligado a pagar la insonorización de miles de viviendas porque el ruido que les llega de los aeropuertos supera los 50 decibelios.
Si el Ayuntamiento no actúa no será por falta de denuncias. El hotel Maritim tiene contabilizadas más de 500 llamadas de teléfono de sus clientes y empleados a la Policía Local. En lo que va de año 2010, el Jardín del Atlántico ha comunicado 108 veces esta situación a los concejales de Policía, Roberto Martell, y de Disciplina Urbanística, David Delgado. Entre las noches del 27 de julio y 1 de agosto se presentaron quejas contra los locales Flannagan's, Patrick's, O'Tropick, Adrian, Randy, Hopstore, Irish Court y Discoteca Life.
Las denuncias "no han servido para nada", afirma Antonio Delgado, que acusa al Ayuntamiento y las consejerías de Turismo del Gobierno y del Cabildo de "pasarse la pelota unos a otros para no hacer nada. Nos sentimos completamente desatendidos y en vez de mejorar, el ruido cada vez es peor".
Como medida alternativa, estos hoteles hacen lo que denominan una "selección natural" entre los clientes extranjeros, poniendo a los jóvenes en las habitaciones con más ruido y a los mayores en las más alejadas de la calle. "Eso funciona dos días, mientras los jóvenes trasnochan, pero al tercer día ya dicen que ellos también han venido a descansar", señala Delgado.
|
|
|
|
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| PROMOCIONES CONÓZCANOS: CONTACTO | LA PROVINCIA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
| |||||||