FERNANDO BETHENCOURT - SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA
La Concejalía de Playas del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y los empresarios del sector avalan la renovación de la hamacas y sombrillas de la playas del Sur para restaurar la imagen de la zona. La iniciativa, que es un clamor entre los empresarios, ha sido asumida como una de sus prioridades por el nuevo gerente del Consorcio de rehabilitación de las zona turísticas de Playa del Inglés, Maspalomas y San Agustín, Rafael Molina Petit, elegido el miércoles.
Descoloridas, sucias, rotas, oxidadas o con cosidos. Así estaban ayer las hamacas de Playa del Inglés. "Al haber cedido la lona cuando te acuestas te clavas una tabla de plástico en las costillas y es muy incómodo", señala un responsable del servicio que asegura que a diario reciben numerosas quejas de los clientes por el mal estado del mobiliario de playa. "Es una imagen totalmente tercermundista y nos da mucha vergüenza ya que es a nosotros a los que se quejan", afirmó Sergio García Vera, presidente del comité de empresa de los hamaqueros y secretario de acción sindical de UGT.
Las sombrillas están oxidadas y con muchas de sus varillas rotas. Las lonas, desteñidas y muchas vencidas por el uso, lucen agujeros y fisuras. Mientras, los armazones presentan infinidad de fallos, y grietas, por lo que no es extraño ver como el usuario de este servicio se desploma cuando una de éstas finalmente se descompone. "Lo que nos dicen es que cómo van a pagar los siete euros y medio que cuestan dos hamacas y una sombrilla en el estado en el que están", añade Sergio García Vera. "Esto hay que renovarlo todo, venir con un camión y sacar todo de la playa".
"Es necesario que se dé un lavado de imagen", afirmó Gerónimo Guedes, concejal de Playas del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, que achaca a la falta de recursos económicos la escasa renovación del material de playas. "Actualmente", dice, "habría que renovar todo el equipamiento y cumplir, de esta forma, con el número de hamacas y de sombrillas estipulado por la Demarcación de Costas". La falta de material, en un servicio que genera cuatro millones de euros al año por 1,6 en gastos, impide llegar a la cifra permitida por Costas, de 7.725 elementos -entre las hamacas y sombrillas de las grandes playas del Sur-, ya que actualmente dispone de unos 2.000 enseres menos, con la pérdida de ingresos que esto supone.
Los trabajadores de las hamacas aseguran que detrás de la falta de inversión municipal existe interés en que la recaudación baje y así fundamentar ante la opinión pública una futura liberalización del servicio.