PEDRO HERNÁNDEZ
El Consorcio para la rehabilitación de las zonas turísticas de San Agustín, Playa del Inglés y Maspalomas, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, debe adoptar ya medidas a corto, largo y medio plazo para empezar a cambiarle la cara a los espacios públicos e inmuebles del sur grancanario. Esos trabajos pasan por obras en jardines y escaleras y alcanzan hasta la demolición de los complejos obsoletos. Son las conclusiones surgidas ayer en la reunión sostenida en la Alcaldía entre responsables políticos y de la patronal con el gerente del ente urbanístico, Rafael Molina Petit, que fue presentado oficialmente a concejales del grupo de gobierno y empresarios.
Molina Petit destacó el papel esencial del turismo en la economía insular porque "es lo que nos da de comer y lo que nos va a seguir dando de comer en los próximos años". En su exposición sobre las actuaciones que debe realizar el Consorcio, destacó como obras a corto plazo las destinadas a mejorar la imagen de las zonas turísticas demandadas por la ciudadanía. En este paquete de medidas estarían, según Molina Petit, proyectos sencillos y con poco impacto como la creación de jardines, escaleras o el arreglo de paseos.
Como proyectos a largo plazo se sitúan las demoliciones de complejos obsoletos que, según Rafael Molina Petit, "son medidas de cirugía mayor a las que habrá que meterle mano porque son imprescindibles si queremos tener un destino turístico moderno". Estas demoliciones, dijo, se intentarán pactar con el sector privado y respetando el planeamiento local y la Ley de Medidas Urgentes.