M. P. PÉREZ
El grupo de gobierno de San Bartolomé de Tirajana (AV-PP) recrudece su cruzada contra el ruido que provocan bares, pubs y discotecas a los establecimientos turísticos de Playa del Inglés. "Superar los niveles de ruido es un delito contra la salud pública y si hay que cerrar locales pues se cierran" sentenció ayer el concejal de Seguridad Ciudadana y Disciplina Urbanística de San Bartolomé de Tirajana, Ignacio Casteleiro. Tras la batida del pasado fin de semana en que se precintaron los equipos de música a nueve locales, los técnicos de Disciplina Urbanística tramitan ya los expedientes sancionadores por ruido a unos 15 locales de Playa del Inglés y de Meloneras. En todos los casos las mediciones acústicas demostraron que se superaban los 45 decibelios permitidos.
Casteleiro insistió en que desde que tomó posesión hace cinco meses ha dejado claro que va a hacer cumplir la normativa de ruido y de horarios por lo que "a estas alturas ningún empresario se debe sorprender si le llega una sanción o una orden de cierre. He hablado con muchos empresarios y les he explicado que se trata de un delito y que no se pueden tomar el ruido a la torera", apuntó.
Asimismo, explicó que cada uno de estos expedientes puede acabar en sanciones que van de los 600 a los 60.000 euros o en una orden de cierre.
El concejal explicó que en la mayor parte de los casos denunciados son bares, es decir, locales catalogados en el grupo dos, que no pueden tener equipos de música para ejercer esta actividad, y que además los ponen "apuntando a la vía pública o en la misma calle". Así, hay un karaoke en la plaza de Maspalomas con todos los equipos de sonido en la calle, y también se ha comprobado que la música de locales del centro comercial Kasbah se oye desde la plaza de Maspalomas.
El concejal de Disciplina Urbanística añadió que aún persiste en el Sur la creencia de que "cuanto más ruido más público atraen y más copas venden", y se olvidan de los problemas que esta forma de actuar ocasiona a los turistas. Por ello, anunció que el próximo fin de semana la policía tiene previsto volver a actuar en Playa del Inglés.
El pasado fin de semana fueron precintados los equipos de música de nueve locales ubicados en el centro comercial Metro, Águila Roja y Kasbah. En todos estos casos, se ha abierto un expediente que podrá acabar en multa o en cierre.
De otro lado, los directivos del hotel Maritim, Bjorn Christ, y del Corona Blanca, Paloma González, denunciaron ayer que el pasado fin de semana varios turistas abandonaron estos establecimientos por el ruido. En cada caso, cuatro habitaciones se quedaron son clientes según señalaron por una fiesta aniversario de un local.
"No aguanto más" destacó Christ. "Estoy cansado de dar la cara ante los clientes por el ruido" porque aunque ya les aviso en la publicidad del hotel donde está ubicado "una cosa es un poco de ruido y otra no dormir porque las habitaciones vibran de lo alta que está la música". Este directivo de hotel, uno de los más cercanos a la zona de ruido de Playa del Inglés, amenazó con "coger una guagua y llevarle a Casteleiro a los turistas para que sea él quien les cuente por qué hay tanto ruido".