ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ
TELDE
La Concejalía de Parques de Telde presentó ayer un borrador de ordenanza en la Junta de Gobierno Local que, entre otras cosas, castiga con una multa que podría ir desde los 101 hasta los 300 euros para todos aquellos que osen encender, sin autorización escrita, una barbacoa en las zonas habilitadas en el Parque de las Mil Palmeras de Jinámar.
La norma supone el primer intento formal por regularizar el uso, cuidado y conservación de las zonas verdes de las que dispone Telde y, en su articulado final, da cobijo a un amplio régimen sancionador en el que postula con nitidez la obligatoriedad de contar con un permiso por escrito del Ayuntamiento para realizar este y otro tipo de prácticas en sus zonas de ocio. Esta solicitud deberá cursarse como mínimo con 48 horas de antelación, presentando el DNI e indicando el número de personas que van a hacer uso conjunto de la barbacoa.
Limitaciones
Además, el consistorio se reserva el derecho a limitar el uso de las existentes en el Valle "a los que acrediten ser vecinos" del municipio "cuando el escaso número de estas así lo aconsejen". El articulado también bendice la posibilidad de que el personal de las instalaciones pueda suspender su uso por "criterios climatológicos. En caso de ocupaciones no autorizadas", prosigue el texto "los agentes de la autoridad o el personal del Ayuntamiento podrá proceder, sin más trámite, a la retirada de los elementos ubicados en las instalaciones públicas y a su depósito en el almacén municipal, dando cuenta de la situación producida a la Alcaldía y a Servicios".
En la norma también se considera infracción leve, sancionable con una multa de entre 50 y 100 euros, el hecho de que alguien reserve el uso de una de estas estructuras y no se presente finalmente en el parque.
El edil del área, Agustín Pérez, entiende que la regularización del uso de estas instalaciones, demandadas los fines de semana, se hacía necesario, pero también ha incluido todo un reguero de actuaciones censurables en las zonas verdes que podrían ser punibles. Entre las muy graves (de 301 a 3.000 euros) se hallan la circulación de perros y vehículos en parques infantiles, los actos vandálicos de difícil o imposible reparación, la destrucción de árboles y plantas o el daño con navajas en sus troncos, la caza y el maltrato de animales, el abandono de estos, la sustracción de huevos, la acampada, la reserva de parte de las zonas recreativas o su cercamiento para realizar actos privativos de concurrencia de personas e incluso la práctica del pastoreo en las zonas verdes.