JAVIER BOLAÑOS
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Una veintena de familias de alumnos del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Doramas de Moya acoge a estudiantes de intercambio franceses que aprenden nuestro idioma. La iniciativa, que ha permitido a los estudiantes del municipio progresar en el aprendizaje de la lengua, tendrá continuidad en mayo con un viaje de los grancanarios a Montpellier.
Las calles de Moya se transformaron durante ocho días en una pequeña villa francesa. Un grupo de 20 estudiantes del Lycée J. F. Champollion, en Lattes, convirtió el municipio en su propio lugar de residencia. Es una de las actividades impulsadas por ambos centros para fortalecer la práctica de ambos idiomas, en este caso el francés y el español.
El profesor de francés Omar Gil de Ramoles, que junto a Amado García han coordinado esta experiencia, resalta que su llegada fue un acontecimiento en la localidad. "Involucra hasta al pueblo, ya que todos estaban pendientes cuando llegaron", admite, a pesar de la dificultad que siempre entraña encontrar a familias dispuestas a abrir sus puertas.
El profesor asegura que este tipo de iniciativas particulares suponen un gran empujón para el conocimiento del idioma de los jóvenes de cuarto de la ESO sobre todo en el último año en el que tendrán francés de forma obligatoria. "Y la mejoría se nota", afirma.
Pero, además, esta relación que se repite desde hace unos años tendrá continuidad con la visita que harán en mayo a Francia, donde también se quedarán en las casas de los alumnos. Y, sobre todo, en muchos casos esta relación se convierte en afectiva, manteniendo el contacto y la relación durante más tiempo. Tanto, que se hacen nuevas visitas posteriores.
El IES Doramas ha mantenido el intercambio siempre con el mismo colegio francés.