La carretera del Risco a La Aldea permanecerá cerrada en tanto el tiempo y la seguridad no permitan acceder con garantías para realizar el estudio del estado del talud, valorar la situación e iniciar los trabajos, dificultades que se suman a la previsión de una nueva borrasca a partir del próximo miércoles. La decisión del cierre de la carretera fue anunciada por el presidente del Cabildo, Antonio Morales, tras la celebración del consejo de Gobierno insular de este lunes. En la misma reunión, se aprobó la adjudicación a la empresa Pérez Moreno S. A. U. del contrato de conservación y mantenimiento de carreteras de la zona Oeste de Gran Canaria para los próximos cuatro años por un importe de seis millones de euros.

Los técnicos del servicio de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria accedieron a la zona a primera hora de la mañana para realizar una inspección visual de la ladera y los daños en el mallado, afectada a lo largo de 50 metros con sus respectivos nueve postes, una infraestructura que habrá que retirar para, posteriormente, proceder a la limpieza del risco y su reposición.

La vía fue cerrada al tráfico por los desprendimientos y destrozos en la malla de protección acaecidos el pasado viernes y aún hay que esperar a que el talud se estabilice porque mientras la zona esté mojada existe riesgo de desprendimientos, aunque no es el único punto con desprendimientos en la vía.

Además, se espera más lluvia, que penetrará en el terreno, incrementará su peso, el resquebrajamiento y, con todo ello, la posibilidad de nuevas caídas de rocas. Cuando la situación meteorológica adversa pase y la situación pueda ser completamente evaluada, el Cabildo de Gran Canaria tomará las decisiones pertinentes a la vista de los informes, aunque de momento no es posible avanzar la solución que se adoptará, ni plazo para la actuación y apertura.