AGENCIAS / WASHINGTON
El primer ministro británico, Gordon Brown, afirmó ayer que está de acuerdo con el presidente de EE UU, George W. Bush, en que "aún hay deberes que cumplir en Irak", durante una rueda de prensa conjunta al término de su reunión en Camp David (Maryland), en el transcurso de la primera visita oficial a Estados Unidos del sucesor de Tony Blair, fiel aliado de Washington en la guerra contra el terrorismo y apoyo básico para Bush en su fallida estrategia en Irak.¶
La gran incógnita de esta reunión era qué tipo de relación personal podrían mantener los dos dirigentes, tras los cálidos lazos entre Bush y Blair, y qué entendimiento podrían alcanzar sobre la guerra en Irak. ¶
Lo primero que hicieron ambos fue, precisamente, insistir en que mantendrán "una relación estratégica constructiva por el bien de nuestros pueblos", como dijo Bush. "Todo el mundo se pregunta si el primer ministro y yo hemos podido encontrar terreno común, llevarnos bien y mantener una conversación significativa (...), la respuesta es absolutamente, sí", declaró el gobernante estadounidense.
Bush quiso hace hincapié en todo momento en su admiración por el nuevo primer ministro, del que dijo que es "un hombre que resuelve problemas" y que ve "el vaso medio lleno, no medio vacío". ¶
En sus declaraciones, quisieron resaltar sus posiciones comunes en Irak, después de que tras la llegada del nuevo primer ministro británico al poder hayan aumentado los rumores sobre una posible retirada de los casi 5.500 soldados que el Reino Unido mantiene en el sur de Irak. ¶
En este sentido, Brown subrayó que está de acuerdo con Bush en que hay "responsabilidades que mantener" en el país árabe. ¶
Sin embargo, mantuvo un tono ambiguo sobre el tiempo que permanecerá el contingente británico en Irak. Brown se limitó a afirmar que cualquier decisión que adopte será de acuerdo con la opinión que le transmitan los mandos militares sobre el terreno y que lo anunciará en primer lugar al Parlamento de su país.
El primer ministro del Reino Unido expresó al presidente estadounidense su disposición a colaborar "en los grandes desafíos" internacionales, como la lucha contra el terrorismo y el cambio climático. ¶
Por otra parte, según una auditoría oficial estadounidense divulgada ayer, la corrupción, la malversación de fondos y la ineficacia del gobierno de Irak equivalen a una "segunda insurgencia" que frena la reconstrucción del país. El grupo de auditores "encontró que el proceso de transferencia de bienes está en quiebra", según el informe trimestral presentado al Congreso firmado por el inspector general para el Fondo de Alivio y Reconstrucción de Irak, Stuart Bowen. Desde junio de 2006, el Gobierno de Irak "no ha aceptado formalmente un solo proyecto" de reconstrucción de este fondo establecido por Estados Unidos, explicó Bowen.¶