ACN PRESS
El consejero de Educación y Cultura del Cabildo de Lanzarote, Rubén Placeres, del PSC-PSOE, se ha arrepentido de la dimisión de su cargo que anunció hace hoy 17 días, tras ser imputado por la 'operación Unión', por la que se investiga el supuesto pago de comisiones ilegales en varias instituciones de Lanzarote, y desistirá de formalizar oficialmente su renuncia, que tendría que hacer ante el Pleno la corporación, que no se ha reunido desde que se desató el caso.
La noticia, divulgada por el periódico digital Diario de Lanzarote, alude a fuentes socialistas, será confirmada a lo largo de la jornada de hoy por el propio Cabildo, según ha sabido ACN Press. En la decisión de Placeres habría influido de forma notoria la petición de la presidenta del Cabildo, Manuela Armas, de que no abandonase el cargo.
El motivo de su dimisión, recuerda el Diario de Lanzarote, fue su citación a declarar en calidad de imputado ante la Guardia Civil de Costa Teguise por un presunto tráfico de influencias en el marco de las investigaciones que se desarrollan por la ´operación Unión'.
Las fuentes consultadas por el periódico lanzaroteño señalan que Placeres seguirá al frente de las áreas que tenía, es decir, Educación y Cultura, a las que se añadiría "algún área más", precisa el diario citando las mismas fuentes socialistas, de forma que se contribuya a repartir las responsabilidades del gobierno en minoría entre los seis consejeros de su partido tras la expulsión de los representantes del PIL. Así, según ese medio, es posible que asuma también las áreas de Juventud y Deportes.