GREGORIO CABRERA
Las denuncias de nueve familias, siete de ellas de Fuerteventura y dos de Gran Canaria, sobre presuntas vejaciones a menores de entre diez y doce años en el albergue de La Santa el verano anterior han dado lugar a una dura acusación de la Fiscalía. En un escrito formulado ayer ante el Juzgado de Instrucción Número Dos de Arrecife, el ministerio público acusa al director y a uno de los monitores del campamento de haber cometido supuestos delitos contra la integridad moral de seis menores. Se solicitan quince meses de prisión por cada uno de ellos, lo que elevaría la pena hasta los siete años y medio. Además, se reclaman 3.000 euros de indemnización por cada menor en concepto de daños morales, de los que deberían responder subsidiariamente tanto el Cabildo de Lanzarote, como responsable institucional último del albergue, como la entidad privada contratada para desarrollar la actividad, Extraocio, SL.
Según ha podido saber este diario, los menores prestaron declaración ante juzgados de Puerto del Rosario y Gran Canaria hace aproximadamente cuatro meses. Uno de los padres, natural de Fuerteventura, recordó ayer a este diario algunas de las presuntas vejaciones que tuvieron lugar. Entre ellas, se mofaron de un niño por su exceso de peso, obligaron a hacer flexiones al aire libre bajo el agua lanzada desde una manguera de alta presión, tuvieron que lavar los retretes o les mostraron desnudos ante el resto de los compañeros de campamento. También denunciaron que el régimen de comidas era caótico.