A. F.
El medio millar de vecinos de la localidad de Mala, en el municipio de Haría, ha vuelto a disponer desde la tarde del pasado lunes del suministro de agua después de que operarios de Inalsa procediesen a arreglar los daños causados por los vándalos el fin de semana en el depósito y red de abasto de esa zona del norte de Lanzarote.
La normalidad en el servicio fue reestablecida antes de lo previsto, informaron fuentes de Inalsa, ya que, en principio, se preveía que los trabajos para reparar las roturas fueran subsanadas en la madrugada de ayer. Las labores se centraron en la tubería que alimenta la infraestructura de almacenamiento, la tapa y flotadores de la misma.
No es la primera vez que esas instalaciones sufren un ataque, pues en una decena de ocasiones anteriores también han sido dañadas intencionadamente, sin que en ninguna de ellas, se haya logrado dar con los gamberros, a pesar de que se han interpuesto ya siete denuncias ante la Guardia Civil. Por ese motivo, el Cabildo de Lanzarote, propietaria de Inalsa junto a los siete ayuntamientos, ha pedido la colaboración ciudadana para identificar a los vándalos y ha anunciado que está preparando la adopción de diversas medidas con el fin de evitar un nuevo asalto.
Aunque desde la Corporación insular no se ha querido precisar qué tipo de iniciativas pondrán en marcha para proteger ese servicio, entre las mismas podría estar el incremento de la vigilancia. Hasta ahora, personal de la compañía de aguas, establecía controles temporales de vigilancia en la zona.