"Estoy amargada. He estado hasta llorando...". Hace unas semanas, en medio de la noche, Mari Ángeles Feo Arrocha, vecina de la calle Tinamala de Titerroy, escuchó un ruido en su casa. "Algo ha tenido que pasar", se dijo la señora, que vive sola. "Lo revisé todo y no dormí en toda la noche". Al poco se abrió una grieta. El pasado lunes por la noche, cuando se cayó otro techo en la vivienda donde falleció el albañil en la calle Timbayba, paralela a la suya, los técnicos del Ayuntamiento entraron en su casa para inspeccionarla y decidieron apuntalar el salón y uno de los dormitorios. La primera noche la pasó en casa de su madre, pero el Ayuntamiento le ha asegurado que, tras el apuntalamiento, puede vivir en su casa con 'normalidad'. "Hace 19 años reformamos toda la casa, que ahora va a hacer 52 años, en el mes de diciembre, pero la verdad es que no tocamos nada de los techos porque no queríamos meternos en créditos", recuerda la mujer. G. C. Reyes