G. C. REYES - ARRECIFE.
El último viaje de gasoil desde el puerto de Órzola, la conexión natural con La Graciosa desde el norte de Lanzarote, llegó el pasado dos de julio, hace ya prácticamente dos meses. Desde entonces, la Cofradía de Pescadores se ha visto obligada a racionar el combustible y a dar preferencia absoluta a las embarcaciones profesionales. Hay que aclarar que el surtidor del muelle es del que se nutren el resto de barcos, incluidos los deportivos y de recreo, y los todoterrenos que se mueven por la octava isla. Según ha denunciado la asociación, este hecho ha dado lugar a un tráfico incontrolado de gasoil a bordo de los barcos que van y vienen de Lanzarote.
El patrón mayor de la Cofradía, Juan Rafael Hernández, explica que compraron varios contenedores nuevos, con la idea de que de ese modo la Capitanía Marítima les permitiría retomar el trasiego de gasoil. Pero ni por esas. Además, también se han encontrado con la negativa de la compañía suministradora habitual, la Disa, que, según indica, este mismo lunes enviará a un ingeniero hasta La Graciosa para supervisar las instalaciones, los citados recipientes y, en su caso, dar las instrucciones precisas para poder continuar con los envíos de una manera segura. "Si el lunes nos dicen que no se puede de ninguna manera entonces sí que va a estar bonito esto", rezonga Juan Rafael. La seguridad ha sido el argumento esgrimido por las autoridades para tomarse tiempo y buscar una solución. La cofradía reclamó en vano una tregua de un mes.
Los representantes de los marineros comentan que se han dirigido en distintas ocasiones al Gobierno de Canarias para que busque una salida para este corte del suministro que, si sigue pasando el tiempo, puede incluso ocasionar el desabastecimiento absoluto de la flota y de la isla. Incluso barajan la posibilidad de manifestarse, algo que no sería la primera vez que ocurriría. Lo hicieron hace años, con motivo de la instalación de unos pantalanes que consideraban que no estaban a la altura de sus necesidades. De hecho, lo siguen pensando. Y diciendo.