GREGORIO CABRERA
Suena una habanera y es como si alguien leyera en alto una página de la historia local. La música siempre evoca algo. Ocurre con cualquier canción, con cualquier estilo e intérprete. Pero más si cabe con las habaneras. En Lanzarote y, concretamente en Arrecife, las notas de estas composiciones parecen arrancadas de la memoria colectiva insular, tan ligada a la mar y a las historias de ida vuelta a través del gran charco.
Los rostros de los componentes de los Amigos de Portonao, histórica agrupación de la capital lanzaroteña, parecen esculpidos en el salitre, el viento y el recuerdo. La banda fue una de las protagonistas del XXI Encuentro de Habaneras y Música del Mar Braulio de León, celebrado en la noche del pasado jueves en la ribera del Charco de San Ginés, ese trozo de mar que se ha convertido en el corazón azul de Arrecife. También desfilaron por el escenario la Camerata Lagunensis de Tenerife y el Octeto Habanero Miguel Matamoros. El eco marinero permanece.