A. F.
El piso tutelado puesto en marcha por la Consejería de Servicios Sociales del Cabildo de Lanzarote, el pasado mes de junio, para acoger a inmigrantes sin ningún tipo de recursos básicos (trabajo ni vivienda) que les permita salir adelante en su vida diaria, sólo ha acogido desde su apertura a tres familias: dos argentinas y una hondureña.
Los beneficiarios de ese recurso permanecen en el mismo mientras gestionan su procedimiento de retorno a sus países de origen, unos trámites que resuelve el Gobierno Central y que se prolongan por lo menos dos meses debido al elevado número de demandantes en todo el Estado. La difícil situación económica y social en la que han quedado muchos extranjeros por la crisis ha disparado las peticiones de regreso.
El Ayuntamiento de Arrecife se encarga de facilitarles la alimentación.