D. RIVERO
Las salinas de Naos y la Bufona y el entorno del Castillo de San José en Arrecife tendrán que esperar al menos otros tres años para garantizar la máxima protección que concede el Gobierno de Canarias para los bienes que acrediten sus especiales valores históricos, arquitectónicos y etnográficos.
El Boletín Oficial de Canarias publicaba ayer las resoluciones por las que se notificaba la caducidad de los expedientes para la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Monumento, de estas dos salinas y del entorno del castillo de San José, donde se ubica el Museo Internacional de Arte Contemporáneo.
El Cabildo de Lanzarote mostró ayer su malestar ante la caducidad y archivo de los expedientes BIC de estos tres enclaves de Arrecife. "La inacción del Consejo de Gobierno, que no ha resuelto en los plazos estipulados por la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, ha provocado esta situación", transmitía ayer la corporación.
Según el Cabildo los expedientes de estos tres BIC fueron entregados "en tiempo y forma por el servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo, quien ha informado de que estudiará la incoación de nuevos expedientes, una vez finalice el plazo de tres años exigido desde la caducidad hasta la nueva apertura del trámite".
Se da la circunstancia de que la tramitación de estos BIC fue iniciada por el Cabildo en el año 2003 sin que haya sido posible culminar todo el proceso. Según la presidenta del Cabildo lanzaroteño y responsable del área de Patrimonio, Manuela Armas, "es una pena que el Gobierno de Canarias desatienda el deseo de una isla de proteger su riqueza etnográfica y conservar su pasado".