Ha sido la travesía más dura de las que he participado". Vicente García, con más de 70 años a sus espaldas, reconocía, tras terminar la travesía a nado que une la playa del bajo risco de Famara en Lanzarote con el muelle de la isla de La Graciosa, que la prueba de ayer había sido quizás la más difícil de las 17 en las que ha participado. La fuerte corriente provocó que la práctica totalidad de los 516 inscritos desviaran su rumbo y se vieran obligados a completar más de los 2,6 kilómetros que existen en línea recta entre estos dos puntos costeros.
Una travesía que ganó el grancanario David García en la misma rampa del muelle graciosero. Un segundo le bastó para derrotar al vencedor de la pasada edición, el tinerfeño José Víctor García. Un final tan emocionante que provocó incluso que el ganador resbalara y se dañara una de sus rodillas por intentar llegar primero.
La dureza obligó a los servicios de emergencia a rescatar a una treintena de participantes por encontrarse totalmente agotados y desorientados. "Horroroso", "he tragado mucha agua", decían al llegar a la meta.