D. R. / ARRECIFE
El círculo se cierra. Los últimos datos que han trascendido de las investigaciones que lleva a cabo la Policía Científica de la Guardia Civil en torno al asesinato de Benjamín Santana podrían aportar las claves suficientes para culpabilizar a Yousef A. como el autor material del asesinato. Unas huellas presuntamente de sus dedos descubiertas en el interior del domicilio en el que se produjo el crimen y varias manchas de sangre del propio Benjamín en la ropa de Yousef apuntan a su presunta implicación en este suceso.
Unos restos de sangre que podrían haber aparecido en una ropa, que casualmente fue lavada el mismo día en que se cometió el asesinato. Agentes de la Guardia Civil procedieron el pasado jueves a un registro en el interior de la vivienda en la que Yousef vive con sus padres, en el complejo residencial Blanca Playa en la calle Herradura de la localidad turística de Playa Blanca.
Un registro en el que se levantaron literalmente todos los desagües de la casa y se desmanteló por complejo la vivienda en busca de pruebas. Una búsqueda que llevó también a depositar toda la basura recogida en la mañana del pasado martes en Playa Blanca, en una explanada del punto limpio de este pueblo. Los agentes intentaban encontrar cualquier pista que ayudase a esclarecer el último asesinato que ha conmocionado a la isla.
UN CORAZÓN MUY GRANDE. El entierro en la mañana de ayer del cuerpo de Benjamín Santana en el cementerio de Yaiza sirvió para constatar la solidaridad del pueblo de Playa Blanca con una familia que forma parte de la historia de esta localidad turística y pesquera. "Benjamín tenía un corazón muy grande", aseguraban muchos de los que lo conocían. A pesar de su carácter y de los problemas que en muchas ocasiones tenía con el alcohol, lo cierto es que Benjamín no dudó en ayudar a todo aquel que se lo pedía. "En su casa dio de comer a mucha gente y prestó muchísimo dinero", decían.