A. F.
El secretario de los socialistas lanzaroteños y portavoz del PSC en el Cabildo, Carlos Espino, criticó ayer que el nuevo presidente de la corporación insular, Pedro San Ginés, haya convertido su mensaje institucional del sábado en el pleno de la moción de censura, "en una agresión soez y mentirosa al PSC". Espino indicó que "si quiere que le demos trato de presidente, debe ser el primero en respetar las normas del pleno".
El representante socialista acusó a San Ginés de "distorsionar el acto del juez de lo Mercantil respecto a Inalsa o la creación de una plaza de jefe de gabinete que creó Inés Rojas [CC], pero que Manuela Armas (ex presidenta) no utilizó durante su mandato". Ése fue uno de los argumentos esgrimidos por Espino para justificar el abandono de la sesión junto a sus restantes cinco compañeros de grupo durante la intervención de San Ginés, y pidió "disculpas" públicamente.
Otro de los motivos, dijo Espino, se debió a que el orden de intervenciones de los representantes de las fuerzas políticas, "que se comportaron de forma cobarde", no fue el que establece el reglamento para ese tipo de actos. "Nuestro abandono se debió a las malas formas del presidente", precisó.
Por otro lado, manifestó que "estamos tratando de buscar por el bien de los lanzaroteños puntos de coincidencia y deseando poder votar a favor de las propuestas del grupo de gobierno".
El PSC apoyará con CC la regularización de hoteles y dudó de que los partidos que gobiernan con CC también lo hagan.