EFE - MADRID.
El Ministerio de Asuntos Exteriores mostró su desacuerdo por la expulsión de la activista saharaui Aminatu Haidar de El Aaiún después de que el Gobierno de Marruecos informara de esta decisión antes de que la obligaran a regresar en el vuelo que la llevó a Lanzarote, han informado fuentes diplomáticas.
Exteriores trasladó a Marruecos su disconformidad con "el fondo y la forma" de la expulsión de Haidar el pasado día 14 por negarse a poner su nacionalidad como marroquí en la ficha que hay que rellenar para el control policial a su llegada a El Aaiún, según las fuentes.
El Gobierno de Rabat informó al departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos antes de que la activista fuera forzada a subir al avión que la llevó desde la capital del Sahara Occidental, donde vive con sus dos hijos, a Lanzarote.
La activista lleva doce días en huelga de hambre en protesta por que se le impida volver con su familia.
Las mismas fuentes rechazan las acusaciones de Haidar de que España la ha "secuestrado" por aceptar su devolución a Canarias cuando Marruecos le había confiscado el pasaporte y por no permitirle regresar a El Aaiún.
Exteriores también sostiene que se cumplió la Ley de Extranjería y las normas de la UE cuando la compañía aérea y la policía aduanera permitieron que Haidar llegara a Lanzarote sólo con la tarjeta de residencia temporal que España le ha concedido por razones humanitarias para que pueda recibir tratamiento médico en Las Palmas de Gran Canaria.
Para este departamento, la solución a este caso está en manos de Haidar y pasan porque acepte la expedición de un nuevo pasaporte en el consulado de Marruecos en Canarias o la concesión del estatuto de refugiada por parte del Gobierno español.