JOAQUÍN ANASTASIO / J. BOLAÑOS
El presidente de Canarias, Paulino Rivero, trasladó ayer al Rey su opinión sobre la situación de Aminatu Haidar y conversó con el monarca durante unos minutos sobre las posibles soluciones al problema humanitario de la activista saharaui, que hoy cumple un mes de huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote. Paulino Rivero, sin embargo, rechazó comentar el contenido de su conversación con Don Juan Carlos y se limitó a señalar que "es momento de que quien tiene capacidad para resolver este asunto se emplee a fondo para resolverlo desde el punto de vista humanitario".
El presidente canario, sin embargo, ha manifestado en ocasiones anteriores que "el papel del Rey hay que preservarlo, al menos públicamente", y que la línea de actuación debe ser la de implicar a la ONU, a Francia y a Estados Unidos. Rivero sí reconoció que durante el almuerzo previo al inicio de la sesión de debates de la IV Conferencia de Presidentes, al que asistieron los Reyes y el Príncipe Felipe, la situación de Aminatu Haidar fue uno de los temas que centraron las conversaciones y que todos los interlocutores expresaron su preocupación por el problema humanitario en torno a la activista saharaui.
Rivero se atrevió no obstante a deslizar una crítica hacia los políticos que han visitado a Haidar en el aeropuerto de Lanzarote con presencia de medios de comunicación y defendió la actuación de su gabinete, que, según dijo, lo ha hecho con discreción y sin convocar a la prensa. "Ha habido varios miembros del Gobierno de Canarias que han visitado a Aminatu Haidar, pero siempre sin cámaras, sin radios y sin periódicos. Lo han hecho discretamente", subrayó. Aseguró en este sentido que "la consejera de Bienestar Social [Inés Rojas] la ha visitado varias veces y hemos puesto a su disposición todos los medios del Gobierno, desde los sanitario hasta cualquier otra cosa que necesite, pero preferimos estar alejados de los focos y trabajar en otra dirección para ver si este asunto tiene una salida sensata y razonable".
Mientras, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, José Manuel Soria, recalcó ayer tras reunirse con el ministro de Estado de Marruecos, Mohand Leanser, que ahora la principal preocupación del Ejecutivo regional es la vida de Aminatu Haidar, pero insistió en que el origen de todo este problema radica en el "tremendo error" imputable a la Delegación del Gobierno en Canarias de admitir su entrada a la isla de Lanzarote sin documentación. Soria cree que éste es un "error político", y espera que Haidar tome el pasaporte del Reino de Marruecos "para reunirse con su familia".
El vicepresidente canario coincidió con Paulino Rivero en que el Ejecutivo regional ha puesto toda la infraestructura sanitaria "para cuando sea precisa su utilización". A pesar de todo, resaltó las buenas relaciones diplomáticas que existen en estos momentos entre Marruecos y Canarias, con una serie de proyectos en común.