G. C. REYES / ARRECIFE
¿Se puede medir la solidaridad? Quizás. Lo que es seguro es que se puede pesar. Así lo han puesto de manifiesto los trabajadores de la Asociación Solidaria Mundo Nuevo, gestora de los centros de menores de Lanzarote, que han destinado la asignación para su cena navideña a la compra de comida para entregarla en la sede de Cáritas en Arrecife. Se reunieron un total de 3.000 kilos. El presidente de la entidad, Juan José Domínguez, explicó ayer que el alimento se adquirió al proveedor habitual de la asociación, "con lo cual cundió un poco más porque nos aplican todos los descuentos y, si en vez de dos mil kilos sacamos mil más, pues mejor para todos". Sin duda.
La Asociación Solidaria Mundo Nuevo se encarga además de los dispositivos de emergencia de menores extranjeros del Gobierno de Canarias y también de las redes de protección y atención primaria de los cabildos insulares. El alimento, transportado en furgoneta, fue entregado el pasado día 23 tras superar una pequeña odisea, ya que el barco procedente de Gran Canaria donde venía el cargamento tuvo que ser desviado a Puerto del Rosario debido al fuerte mar de fondo en el Puerto de Arrecife, circunstancia que ha afectado a varias embarcaciones a lo largo de esta semana. Lo importante es que el regalo llegó justo a tiempo para que fuera aprovechado por los usuarios de Cáritas durante estas fechas.